La llegada de la princesa despierta la mañana
la taquicardia y las ganas de volar a conocerla
una máxima: llevarle los primeros abalorios
q algún día tenga un recuerdo de la ilusión de su tía.
Tan pequeña, tan linda, tan princesa
lunes, 22 de febrero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario